
Ana me sulfura y me consume,
Ana me debilita y me fortalece
Ana me acompaña y me retiene.
La anorexia de ella hablo, nunca me deja solo la controlo.
Puedo estar un tiempo bastante prudente sin pensar en lo que como, como lo hago y que provoca en mi, entiendase en mi comida= kilos + gordura.
Pero cuando pienso que ya esta todo bien, vuelve a mi una vez mas, me encuentro otra vez en ese mundo sórdido, amargo y sin calorías, donde la felicidad se encuentra en cada kilo perdido, una vez mas siento una alegría indescriptible cuando siento mis huesos y la delgadez deseada y adorada por muchos, una vez mas una sonrisa se me escapa cuando dicen "estas mas linda, mas flaquita!" pero mis ojeras delatan mi cansancio...
Un mundo donde las princesas, somos mas frágiles que la falta de comida nos agota y la búsqueda de una perfección estúpida es tu principal meta.